El Judo es un deporte olímpico de origen japonés, cuyo nombre puede traducirse como “el camino de la suavidad”.
Fue creado en 1882 por el maestro Jigoro Kano, quien recopiló la esencia técnica y táctica de dos antiguas escuelas de Jiu
Jitsu: la Tenjin Shin’yō Ryū y la Kitō Ryū. Estas escuelas, practicadas por los samuráis en el campo de batalla hasta el inicio del siglo XIX, se basaban en
la lucha cuerpo a cuerpo con armadura.
El maestro Kano logró reunirlas y adaptarlas en una nueva disciplina: el Judo, dentro de su escuela Kodokan.
Con el tiempo, el Judo se ha convertido en un deporte de combate olímpico, centrado en los lanzamientos, inmovilizaciones, sumisiones y estrangulaciones, dejando a un lado los golpes, desarmes y otras técnicas más propias del combate tradicional, para hacerlo más deportivo y seguro.
Actualmente, es uno de los cuatro estilos de lucha deportiva más practicados en el mundo.
La UNESCO ha declarado el Judo como el mejor deporte formativo para niños y jóvenes de 4 a 21 años, ya que desarrolla una educación física integral,
potenciando capacidades psicomotrices como la coordinación, lateralidad, equilibrio, fuerza, elasticidad y percepción espacial.
Además, fomenta la convivencia, el respeto, el autocontrol y la superación personal, utilizando el juego y la lucha como herramientas de aprendizaje.
El Comité Olímpico Internacional (COI) lo considera uno de los deportes más completos, destacando los valores que promueve:
La amistad, la participación, el respeto y el esfuerzo por mejorar.